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Los de 50 ahora son adolescentes adultos. Los seniors y su vínculo con la tecnología

Es una nueva generación que se apropia de las redes sociales y WhatsApp.

A conectarse. Los mayores lo hacen por Facebook, donde difunden sus fotos, y prácticamente no utilizan la red social con mayor crecimiento, que es Instagram.

"¿Cuántos años tiene? No parece”. La frase se escucha en el súper, en la panadería, por WhatsApp o en la tele. Los seniors, adultos mayores de 50 años, dominan el mundo y rompen los preconceptos de vejez. Mick Jagger la sigue rockeando a los 75 años, Marcelo Tinelli reina en la televisión con 58 y Nacha Guevara deslumbra con 78.


Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas de 2010 hay 9.209.666 de personas en el país que superan las cinco décadas. ¿Cuáles son sus hábitos diarios? ¿Cuál es su relación con la tecnología? ¿Qué comportamientos tienen?

Un estudio realizado por la consultora Concept Media determinó que hay tres grupos dentro de ese target: seniors activos (55-65), seniors jubilados (65-75) y ancianos (más de 75). El análisis marca que el 37 por ciento de esas personas consumen más de 20 horas semanales de televisión y el 66 por ciento de los hogares disponen de acceso a Internet.


“Lo que reconocemos como vejez es un fenómeno nuevo porque nunca hubo esta cantidad de personas que vivan tantos años. Puede empezar a los 60 y terminar a los 120 años. De hecho, hoy hablamos de una generación de centenarios, que es la sociedad que más crece actualmente”, señala Julieta Oddone, licenciada en Sociología, magister en gerontología y doctora en Antropología.


La Asamblea Mundial del Envejecimiento determinó que la vejez comienza a partir de los 60. En la actualidad, se calcula que el 13 por ciento de la población mundial tiene esa edad o más, lo que se traduce en 962 millones de personas, según cálculos de las Naciones Unidas.

“La vida hoy te da una etapa más. Hoy una persona de 60/70 años es adulta, en cambio uno de 40 o 50 es un adolescente adulto. Cambio el paradigma del deseo”, define el psicólogo Pablo Infantino. “También están las redes sociales con su invitación al vínculo permanente. Antiguamente no se relacionaba tanto entre los 50 y 60 años con el otro sexo, pero con las aplicaciones de las páginas de citas y las redes sociales, un individuo de esa edad entra y al otro día conoce a una persona”, amplía.


El celular se volvió una extensión del cuerpo y no le escapa a ningún rango etario. El 55 por ciento de los seniors utiliza WhatsApp mientras el 47,56% usó Facebook en el último mes, según el informe de Concept Media. En tanto, Instagram, la red social con mayor crecimiento del mercado en el último año, sólo es scrolleada por el 5 por ciento de los mayores de 50.

En esa etapa “se tratan de adaptar de manera activa y saludable a las nuevas tecnologías, ya que les sirve para poder participar y estar comunicados en la relación con hijos, nietos y pares”, describe Santiago Gómez, director de Decidir Vivir Mejor y del Centro de Psicología Cognitiva.

“No soy muy amiga de la tecnología, utilizo lo esencial. Socialmente te ves obligada porque la mayoría de los clientes te piden turno por celular”, relata Silvia Cuello, peluquera de 55 años. En esa misma línea, Juan José Miguez, jubilado y chofer de 72 años, cuenta que “con la tecnología me las arreglo. Trato de mandar audios por WhatsApp porque es más rápido y no tengo que andar buscando. También utilizo el Waze para poder manejar”.


Sin embargo, no todos piensan de la misma forma. “Estoy totalmente ajeno, no tengo celular ni quisiera tenerlo, porque no tendría mucha gente a quien llamar. Me parece que me traería más problemas que soluciones”, sentencia Moris (78), cantante y pieza fundamental del rock argentino, quien tocó el 6 de diciembre en el Teatro Picadilly junto a su hijo Antonio Birabent.


En la Argentina, la esperanza de vida llega a los 76,6 años (80,4 en mujeres y 72,8 en los hombres), según el informe “Salud en las Américas 2017”, elaborado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero el análisis no puede ser lineal: “El nivel socioeconómico es una de las variables importantes de diferenciación de expectativa de vida”, explica Oddone.


“La percepción de la salud es mucho mejor en los sectores más altos. De hecho, hay más viudas pobres que ricas”, sintetiza. Pero la esperanza de vida está ligada a su calidad, salud, trabajo y contexto social, ya que “los acontecimientos históricos también condicionan un modo de envejecimiento. Por ejemplo, los chicos que fueron a las Islas Malvinas no van a tener la misma vejez que otros”, asegura.


El periodista Claudio Rigoli (58) relata que el concepto de vejez “ha cambiado por el avance de la medicina de prevención y por los hábitos de vida saludable que el ser humano a incorporado como la alimentación, la actividad física y recreativa”. “Hoy quienes estamos en la categoría ‘senior’ tenemos conciencia de los beneficios de una vida saludable y buscamos el bienestar, sentirnos bien y en armonía con el cuerpo y la mente”, aclara.


Asimismo, Moris da su receta para seguir en los escenarios. “Como sano y muchos vegetales. Nunca fui de tomar alcohol. Tengo un ritmo de vida muy ordenado y eso me ayuda a estar bien. Mis ejercicios son caminar y tocar la guitarra”, detalla.


Pero el gran tema no resuelto sigue siendo la muerte. “La sociedad te lleva a un terreno donde la vejez está cada vez más postergada. No queremos envejecer nunca, pero hay un ocultamiento de la muerte, un disfraz. La ropa es el estuche que te ponés”, concluye Infantino.


Nota: Claudio Marazzita, especial para Clarín.